Te amo.
El amor hace que las distancias se acorten.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Mueres......
Mueres en medio de tu vida, a la mitad de una frase. Tal vez tratando de decir todo aquello que te guardaste, luchando por que tu mente encuentre la manera de llegar a tu voz, queriendo hablar acerca de lo deberías haber hablado, perdonar a todos aquellos que te causaron dolor, besar a las personas que debiste haber besado, es ahí cuando quieres ¡gritar! Deseas que los segundos se vuelvan minutos y los minutos horas, y las horas una eternidad y no lo hace, porque la realidad es que la arena ha caído en el reloj, y no puedes darle la vuelta para volver a empezar y a hoy, hoy solo te sientes estúpida… porque largas fueron las noches en las que tu mundo giraba alrededor de él, siempre rezando por que esto no terminara, aun recuerdas a tu mamá, a esa amiga que no se cansaban de decirte que te habías vuelto loca pero sobre todo tus grito al decirles que todo estaba bien. Pero hoy solo te sientes estúpida… las serenatas, las flores, las canciones que cantaban, parecía pintar tu cielo de arcoíris para luego volver y convertirlo en tormenta, pero aun así amas todo de él ¿no? Decías que te tenía hechizada con sus ojos de traficante estafador. Y ahora estas aquí, acostada en el medio de la calle, desangrándote diciéndome en susurros que tenían razón, rogándome que les diga a todos que lo sientes, y que realmente los amabas demasiado, que consuela a tu mama, abrace a tu hermano y le diga a tu papa que ellos no tienen la culpa, que simplemente tu no podías verlo, hasta que él se fue. Me dijiste que sabes que el va agregar tu nombre a la lista de traidores que simplemente no lo comprenden pero que por primera vez no te importa porque miras atrás arrepentida de haber ignorado a los que te decían: corre lo más rápido que puedas. Tu voz sale rota cuando me dices; lo veo todo claramente ahora, ¿no crees que a los 15 años se es muy joven para jugar sus retorcidos y oscuros juegos? yo lo amaba tanto, pero debí haberlo sabido, el era muy bueno manteniendo las líneas borrosas y asiéndome sentir culpable. Yo sabía que su mundo se movía demasiado rápido y se quema demasiado luego, pero solo pensé, ¿Cómo puede el diablo ser alguien que parece mucho un ángel cuando te sonríe? ¡Prométeme, júrame que se los dirás, dilo, porfav….! Y ahora estoy aquí sentada en mi computadora redactando lo sucedido, escribiéndoles a todos ustedes, en el que podría ser un día cualquiera en su rutina, un lunes de escuela, un miércoles de merienda, o un viernes de fiesta, no importa cuando lo lean…si es entre medio del café, de una charla con el jefe, entre medio de un examen, pero es importante que sepan que un día existió una niña, que podría ser tu hija, tu hermana, tu sobrina, ¿podrías ser tu? Que murió en medio de la vida en la mitad de una frase.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario